Para todas las edades, practicar alguna actividad física nos mejora la calidad de vida y reduce los riesgos de tener algún tipo de enfermedad, por supuesto que esto también aplica para nuestros abuelos. Cuáles son las mejores opciones, quiénes pueden practicarlo y con qué frecuencia de actividad.

La gente que practica algún tipo de ejercicio en una forma regular tienen la sensación de estar mejor que antes de hacerlo. Diversos estudios, convergen en que hay una relación entre la actividad física y la esperanza de vida, es por eso que las personas activas físicamente pueden y suelen vivir mas tiempo y con una mejor calidad de vida.

 

¿Cúando una persona es considerada sedentaria?

Según la Organización Mundial de la Salud, se considera a una persona sedentaria, cuando esta práctica tres veces por semana menos de 30 minutos diarios de ejercicios.
A medida que vamos creciendo las oportunidades de movernos se van reduciendo, distinto es cuando somos infantes o adolescentes ya que es habitual que practiquemos cualquier deporte puesto que lo asociamos mucho con los juegos.

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Los 10 beneficios que obtienen los abuelos deportistas.

1) En adultos de edad avanzada, disminuye el riesgo de caídas, ayuda a retrasar o prevenir las enfermedades crónicas y aquellas asociadas con el envejecimiento.
2) Disminuye el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares y por cardiopatía isquémica.
3) Retrasa el desarrollo de hipertensión arterial y disminuye los valores de tensión arterial en hipertensos. Reduce los triglicéridos y aumenta el colesterol HDL.
4) Mejora la regulación de la glucemia y disminuye el riesgo de padecer diabetes no insulino dependiente.
5) Mejora la digestión y la regularidad del ritmo intestinal.
6) Disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, como el de colon, uno de los más frecuentes.
7) Incrementa el uso de la grasa corporal y mejora el control del peso.
8) Mejora la fuerza y la resistencia muscular. Incrementa la capacidad para realizar otras actividades físicas de la vida diaria.
9) Mantiene la estructura y la función de las articulaciones. La actividad física de intensidad moderada no produce daño articular y, por el contrario, puede ser beneficiosa para la artrosis.
10) Ayuda a conciliar y mejorar la calidad del sueño. Libera tensiones y mejora el manejo del estrés. Combate los síntomas de la ansiedad y la depresión, aumenta el entusiasmo y el optimismo.

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¿Todos los abuelos pueden practicarlo?

Por supuesto que si, pero se deberían analizar antes con algún profesional médico,  las condiciones del abuelo para crearle una rutina de ejercicios acorde a su condición.
Tener 30 minutos diarios de ejercicios suaves a moderados, como salir a caminar ya resultan suficientes. Lo más sencillo es tratar de convertirles algunas rutinas diarias en un hábito. Un ejemplo de esto sería que para los trayectos cortos no utilicen el auto, subir algunas escaleras en lugar del ascensor o aprovechar sus momentos de ocio para practicar alguna actividad como bailar, nadar o andar en bicicletas.
Si los abuelos viven con nosotros, dejarlos jugar con nuestros hijos, sus nietos porque ellos mismos serán sus mejores entrenadores.
Como a cualquier persona, antes de iniciar una actividad es imprescindible calentar los músculos e ir haciendo una tarea física de forma progresiva.
Los beneficios de cualquier deporte se sienten muy pronto y la calidad de vida de nuestros abuelos mejora a cualquier edad.
Si tus mayores necesitan que alguien los monitoree, puedes consultar los servicios de los cuidadores de abuelos que dentro de sus tareas también pueden ayudarlos a hacer cualquier rutina física.
A cuidar de nuestros mayores y motivarlos a hacer una actividad física y de paso imitarlos porque no estaría mal que nosotros, los más jóvenes, también practiquemos alguna.

No les parece? Hasta la próxima!